Vietnam ha presentado una ambiciosa hoja de ruta a largo plazo para el desarrollo de su industria siderúrgica, con el objetivo de alcanzar una producción de acero crudo de 70 millones de toneladas para 2050 y lograr una autosuficiencia casi total en el suministro nacional.
La estrategia, que abarca el periodo comprendido entre 2030 y 2050, se estructura en tres fases distintas, cada una con hitos de producción y consumo claramente definidos. El objetivo principal del país es reducir gradualmente la dependencia de las importaciones, al tiempo que se proporciona un mayor apoyo a las industrias manufactureras transformadoras. Además, la sostenibilidad medioambiental se identifica como un pilar fundamental del desarrollo futuro.
Por otra parte, el Gobierno de Vietnam ha pedido una distribución geográfica más equilibrada de la capacidad de producción de acero.