Debido a los riesgos geopolíticos y la desaceleración económica en Oriente Medio, las exportaciones de acero de Turquía a la región de Oriente Medio cayeron un 38% en los dos primeros meses de este año, hasta alcanzar un total de 278.700 toneladas. Las exportaciones a la UE también disminuyeron un 36% interanual, hasta situarse en 540.500 toneladas. Aunque las exportaciones a Sudamérica y a los países de la CEI aumentaron ligeramente, este incremento no fue suficiente para compensar las fuertes caídas.
La débil demanda, la presión sobre los precios y las crecientes restricciones comerciales siguieron limitando el crecimiento en otros mercados. En total, Turquía exportó 2 millones de toneladas de acero a nivel mundial en enero y febrero, lo que supone un descenso interanual del 13,5%. Durante el mismo periodo, el consumo de acero acabado en Turquía aumentó un 4,1%, hasta alcanzar los 6,7 millones de toneladas, mientras que las importaciones cayeron un 10,8%, hasta situarse en 2,7 millones de toneladas.