La Asociación Mundial del Acero (WSA por sus siglas en inglés) señaló que la demanda global de acero crecerá un 0,3% este año, impulsada por la desaceleración de la contracción económica en China y la fuerte expansión de la economía india. Esta recuperación moderada marca un posible punto de inflexión para el sector.
Desde 2022, la industria siderúrgica ha atravesado un proceso de ajuste estructural que ha limitado el consumo en los principales mercados. Según las previsiones, la demanda mundial alcanzará los 1.720 millones de toneladas en 2026 y se acelerará hasta 1.760 millones de toneladas en 2027 con un crecimiento anual del 2,2%.