Después de que la Corte Suprema de EE. UU. rechazó los aranceles impuestos por el presidente estadounidense Donald Trump bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, el gobierno recurrió a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para imponer un arancel global temporal del 10%, vigente desde el 24 de febrero, con la posibilidad de elevarlo al 15% en los próximos días. Esta medida puede aplicarse por un máximo de 150 días, tras lo cual el Congreso deberá decidir su extensión.
La nueva normativa incluye varias exenciones para minerales críticos y metales básicos como cobre, níquel, estaño, tierras raras y cobalto. Además, el arancel no se acumula con los gravámenes del 50% aplicados al acero, aluminio y algunos productos de cobre bajo la Sección 232.